sábado, 31 de marzo de 2012

Stallone protagonizará el remake de "No habrá paz para los malvados" mientras sigue de juerga con el Chuache

Sly interpretando a otro visceral policía barbudo en el policiaco "Halcones de la noche".

Como leéis. Cuando una película hecha en Europa triunfa, en Hollywood son muy dados a comprar sus derechos y versionarla a su modo. El último gran éxito de la maltrecha cinematografía patria ha sido "No habrá paz para los malvados", premiada con tropecientos Goyas a pesar de no hablar sobre la Guerra Civil y ser un calco del modelo de cine policíaco norteamericano. Yo, para ser sincero, no he visto la película (como no veo nunca cine español (del que se hace en la actualidad) a no ser que me vea obligado por segundas personas) y no voy a entrar en si realmente es necesario hacer este remake o si estará a la altura del original, lo que sí haré es un breve apunte: en España para hacer una película de estas características tenemos que tirar del tío que anuncia "Activia de Danone", ¿por qué?, pues, evidentemente, porque no tenemos a gente que mole tanto como Stallone.

Por otra parte, cambiando de tercio, no puedo evitar adjuntar la imagen que está rulando por la red en la cual podemos comprobar que Sly y Schwarzenegger coincidieron en el hospital para pasar un reconocimiento médico tras el rodaje de "The Expendables 2" (qué ganas de que llegue el verano!). Esperemos que estén en forma para el rodaje de "The Tomb", peli que rodarán juntos próximamente. La fiesta no para...

miércoles, 28 de marzo de 2012

"Las brujas de Eastwick": Ménage à trois entre Cher, Susan Sarandon y Michelle Pfeiffer acompañadas de Jack Nicholson

Bodrio entrañable de finales de los ochenta dirigido por George Miller (director australiano que comenzaría una carrera prometedora con "Mad Max" (también llevaría a cabo sus secuelas) pero que terminaría mandándola al garete (en los últimos años se ha encargado de llevar acabo la saga de animación "Happy Feet")) con un argumento basado en la novela de título homónimo de John Updike que hubiese resultado más efectiva e interesante llevada a cabo como argumento para una peli porno.

Se trata de un film blando y convencional para el simple lucimiento de sus estrellas protagonistas en el cual un demoníaco y faustiano Jack Nicholson (que se lo pasa como un enano llevando a cabo sus papel) llega a una pequeña localidad estadounidense como respuesta a las plegarias de un trío de amigas separadas de sus maridos (ya sea por el divorcio o la muerte) las cuales están interpretadas por Cher, Susan Sarandon y Michelle Pfeiffer (la crème de la crème por aquel entonces). El sátiro Jack, con su magnetismo sexual salvaje y, en este caso, también de connotaciones sobrenaturales, hará que las tres estén comiendo de su mano en un santiamén montando su particular harén en Eastwick. Su presencia ostentosa no pasará desapercibida para los habitantes de la pequeña localidad y el embrujo al que somete a sus tres amadas provocará el odio y, por qué no decirlo, la envidia de sus conciudadanos (sobre todo de las conciudadanas) hacia ellas. La presión a la que se ven sometidas las brujas a las que se refiere el título de la película hará que tomen conciencia de su situación y decidan remediarlo pues a pesar de vivir la panacea de lo que es su idea de la felicidad esto se da a través de la polla de un maromo y el objetivo de sus principios femeninos en el fondo debe de ser el de desatarse de las cadenas del macho dominante, es decir, "más vale ocultar de cara a la galería nuestras desenfrenadas ganas por el puterío a que nuestras chismosas vecinas nos consideren unas guarras". Total, que el macho se queda solo y su sufrimiento hace que del dandi de otro dimensión aflore una bestia del averno, pero con buenas ha topado: ellas no pueden competir contra él con magia negra pero sí que pueden ganarle con sus habilidades en el campo del zorrerío, o sea, "que volvemos a trincárnoslo y en cuanto baje la guardia hallamos la manera de deshacernos de él". Resumiendo, que finalmente nos quedamos con un intento de pastiche feminista que no se sostiene por ningún dado que su conclusión es una exaltación del zorrerío más interesado: "Quitémonos de en medio a nuestro amante pero quedémonos con su fortuna". Y es que, al fin y al cabo, como diría aquel: la pela es la pela...

Entre lo más destacable del filme podría decirse que abrió una vertiente de películas en Hollywood en la que se conjugaba feminidad, divismo y fantasía, y que volvimos a ver en títulos como "La maldición de las brujas" (con Anjelica Huston), "La muerte os sienta tan bien" (con Goldie Hawn y Meryl Streep) o "Prácticamente magia" (con Sandra Bullock y Nicole Kidman). La intervención de sus protagonistas es tal y como cabría esperar: Jack Nicholson se erige como anfitrión de la orgía con un papel (que en un principio fue pensado para Bill Murray) tan alucinado como la misma película y del que se nota que disfruta en su (histriónica hasta la extenuación) composición que destaca por la desenfadada y hedonista visión de la vida (carpe diem) que imprime en él y que se plasma en alguna que otra frase lapidaria: "Nunca ofendería tu inteligencia con una cosa tan trivial como la seducción pero me encantaría joder contigo.", "Cuando me muera quiero estar enfermo, no sano." o " ... a nuestros errores los llaman maldad, y a los errores de Dios los llaman: Naturaleza.". En cuanto a sus tres partenaires no se puede hablar de ellas en tanto a su interpretación como a lo bien que queden frente a la cámara, y en ese aspecto sale ganando la Sarandon que para mi gusto es la que consigue tener más morbo de las tres gracias a un personaje que pasa de ser la mojigata del grupo a convertirse en la mayor de las guarras y de las promiscuas (que viene siendo lo mismo) debido al influjo del personaje de Nicholson.

Jack Nicholson: Todo estilo (de vida).

Susan Sarandon: Morbo ochentero.

Interpretativamente resulta más interesante la intervención de Veronica Cartwright (la otra tripulante (en femenino) del Nostromo en "Alien, el octavo pasajero") que compone soberbiamente un personaje secundario en pleno trance y posesión demoniaca enfrentada a sus convicciones de rectitud y misticismo cristiano. También en un papel secundario nos encontramos al gigantón Carel Struycken (al que muchos recordarán por hacer de Lurch en "La familia Addams" o del gigante que aparecía en los sueños del agente Cooper en "Twin Peaks") haciendo del sirviente de Nicholson.

Lo peor de todo (o al menos lo que a mí me da más rabia) es que por su condición comercial cualquier expectativa de morbo es nula, ni llegamos a ver la triste consumación aunque sea al estilo soft hollywoodiense de un polvo, cosa por la que vuelvo a hacer incapié en que hubiese estado mejor una versión porno. Por otra parte su duración de casi dos horas se antoja excesiva, y ni sus trabajados (sobre todo para la época) efectos especiales y visuales, ni su fotografía del fenomenal Vilmos Szigmond, ni su banda sonora de John Williams (que volvió a ser nominado al Oscar por ella) salvan de la quema a este delirio.

Curiosamente en la siguiente década dos de sus protagonistas, Jack Nicholson y Michelle Pfeiffer, volverían a verse las caras en otro film de corte fantástico pero muy por encima del nivel de éste como lo fue "Lobo".

miércoles, 14 de marzo de 2012

"Pin"


"Pin" no es un clásico indiscutible de la historia del cine, y por supuesto podría debatirse el hecho de que se trate de una película de culto en toda regla, pero sin duda es un film interesante y ejemplar a su manera. La idea podría haber sido llevada a cabo de muy diversas formas y muy difícilmente sin caer en el ridículo pero los encargados de realizar esta película se aseguraron de que no se diese este caso.

"Pin" se nos presenta como el estudio de la mente de un esquizofrénico psicótico desde su más tierna infancia a su madurez, el cual a desdoblado su personalidad en la de un maniquí de medicina. La raíz de esta psicosis proviene del seno familiar, de ese modelo de rectitud de familia americana pulcra y perfecta y del obsesivo modelo educacional llevado a cabo por el padre, el cual es pediatra y entre sus métodos de enseñanza (tanto para sus jóvenes pacientes como para sus dos hijos) emplea un maniquí de su consulta al que ha bautizado como Pin y al cual el médico da voz con su habilidad como ventrílocuo. Esta personalidad ficticia adquiere un cariz familiar para el protagonista y termina cobrando vida de cara a su subconsciente debido a que la aparentemente divertida, inocente y didáctica práctica ejercida por el padre (el cual contribuye en gran medida a la aparición del brote psicótico pues hasta hace que sus hijos reciban regalos en nombre del maniquí) deja mella de forma irremediable en la retraída psique de su hijo primogénito. Ante la, en ocasiones, despótica conducta de sus padres y del entorno que le rodea el protagonista solo encuentra cobijo en su hermana menor y, sobre todo, en Pin, haciendo que la patología se desarrolle hasta el punto de que sea el protagonista quien acabe dotando de su propia voz al pelele de forma inconsciente.

La película trata de enfermedad y del miedo, pero no de un tipo de miedo mágico y sobrenatural explotado en multitud de ocasiones en el cine, si no de un miedo real, el miedo a la convivencia con un psicópata y a la irremediable solución de su enfermedad. Como siempre pasa en el arte, la interpretación de una obra está abierta a la opinión del espectador y cada uno puede buscar la explicación que crea conveniente al origen del trauma, o sí realmente es un trauma o hay una maldición. En mi opinión creo que el peso recae en el subconsciente del protagonista y hay motivos para pensar en ello gracias a momentos decisivos para comprender la acentuación de su tara como cuando ese en el que el padre hace hablar a Pin delante de los niños cuando ellos piensan que no está presente, ese otro en que el protagonista descubre a una enfermera satisfaciendo su deseo sexual con el maniquí, o toda esa extraña aversión que tanto esto como la educación sexual impartida por el padre mediante Pin genera hacia las relaciones de este ámbito por parte del protagonista. Este hecho se ve acentuado con la presencia de la otra persona en la que busca refugio y que somete a su sobreprotección: su hermana, la cual en su infancia le hace plantearse las primeras incógnitas sobre el deseo sexual, queda embarazada durante una etapa de promiscuidad en su adolescencia y es la única figura femenina que ejerce cariño en él; esto se ve de forma más clara ante el rechazo del protagonista hacia a otras mujeres y, sobre todo, con la lectura de un poema escrito por él en el que el personaje creado para su ficción literaria (el cual hace el amor con multitud de mujeres) lleva a cabo por primera vez una violación y finaliza dándose cuenta de que a la persona a la que ha violado es a su propia hermana. Quizá el único momento en el que pueda haber espacio para la duda y llevarse a cabo una interpretación mágica sobre la perversidad del ente de Pin, es en la escena del accidente de tráfico que provoca la muerte de los padres, ya que en ella el padre ha introducido en el coche al muñeco con el fin de deshacerse de él pero finalmente la presencia de éste termina convirtiéndole en único testigo de su muerte y quién sabe si también causante...

Trauma intrínseco: la empleada de tu padre se folla a tu amigo maniquí!

Esta película canadiense de finales de los 80's no cuenta con grandes actores reconocidos ni con un elenco técnico que eleve a la obra a un nivel sobresaliente en cuanto a calidad cinematográfica, pero cuenta con una serie de elementos que la ponen muy por encima de la mayoría de títulos de sus características y hasta de las propias expectativas levantadas por la cinta. Una de esas pequeñas joyas que aparentemente están destinadas al olvido desde su propia concepción pero que esperan ser descubiertas para sorprender a propios y a extraños.



domingo, 29 de enero de 2012

"La venganza (The Hit)": "Espein is diferen"

"The Hit" (1984), fue el tercer film de Stephen Frears fuera de la televisión después de su ópera prima, "Detective sin licencia", y "Chicos sangrientos". Se trata de una película negra en la que el relato criminal inglés es trasladado a una España críptica en plenos años 80's. En el film Frears pretende sacar partido de su ambientación para mostrarnos un ejercicio de puro nihilismo cinematográfico. Una propuesta interesante aunque típica en la que todo un Terence Stamp delata a la organización criminal para la que opera y que tras diez años refugiado en el sur de España es hallado por dos sicarios (John Hurt y Tim Roth) contratados por el capo de los gangsters a los que delató.

Aunque cuente con algún detalle de interés como esa actitud estoica, despreocupada y filosófica que adopta el personaje de Stamp a sabiendas de su destino ("la muerte solo es un paso más en el proceso"), la película finalmente no lleva a ninguna parte en especial, se mueve por derroteros abstractos de los que al final no saca el partido esperado y se queda en poco más que un relato pulp de folletín bastante simple. Sin duda lo más curioso del film reside en su estética y ambientación con ese recorrido que se hace por la península de arriba abajo empezando por Andalucía y terminando en el País Vasco, pasando por zonas como La Mancha y Roncesvalles, y todo acompañado por un hilo musical compuesto nada menos que por Paco de Lucía! (también hay un tema compuesto por Eric Clapton para los créditos iniciales)

En cuanto a interpretación es Terence Stamp quien se lleva la guinda del pastel pues con su sola presencia se come al resto del reparto, una brillante y sobria composición para un personaje cargado de matices filosóficos. No tan bien se puede hablar del resto del elenco: John Hurt en su papel de asesino duro, hierático y torturado termina haciéndose cargante con su continua cara de póker, y Tim Roth (el descubrimiento de la película, recomendado por Joe Strummer (cantante de los Clash) quien en un principio iba a representar el papel) está sobreactuado en todo momento. En la película también nos topamos con la española afrancesada Laura del Sol que tuvo su momento gracias a este film y con el internacional Fernando Rey que para lo que hace no sé qué pinta en la película (no tiene ni una sola frase en todo el metraje!) más allá de hacer constar su nombre en el cartel como reclamo comercial y patrio.

Pero la gran sorpresa del film es encontrarnos en una breve aparición, como quinquis castizos, nada menos que a Quique San Francisco, Will More (que ni siquiera está acreditado) y al mítico Pirri; el colofón para perfeccionar ese ambiente de sol de justicia y gasolineras.

Pirri de espaldas a la cámara, San Francisco con chaleco vaquero mirando al frente y Will More de negro entrando en plano (Una de las pocas capturas donde la imagen se ve con claridad aunque a quienes mejor se les ve son San Francisco y Stamp).

Otra captura en donde se puede ver claramente a Will More. Pirri otra vez de espaldas (ni siquiera en los escasos planos frontales que tiene puede diferenciarse su cara claramente).

Pirri en plano frontal (una muestra de lo que he comentado anteriormente).

Os dejo con la entrada que le dedicó nuestro amigo Dr. Insermini hace algún tiempo: AQUÍ.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

"Mi novia es una extraterrestre": Quién fuera científico para follarse a Kim Basinger

Será una peli mala, y mala de cojones, pero a mí este tipo de subproductos familiares me inspiran una gran simpatía. En el film no hay sense of wonder ni un acertado concepto artístico pero en él subyace una magia particular y entrañable que la convierten en lo que se hoy día se da por llamar: "placer culpable". Un curioso placer que seguramente sin la presencia de mi querida Kim Basinger (en el esplendor de su carrera y de su físico, y que rechazaría el papel que interpretaría Jodie Foster en "Acusados" por el de este film!) ni recordaríamos.

La producción deja mucho que desear en cuanto a su calidad pero cuenta con una serie de elementos que la hacen entrañable como: su pajillera historia (muy deudora de "La mujer explosiva", el surrealista y entrañable film pajillero que estrenó el bueno de John Hughes en 1985) en la que un científico se lo monta con una extraterrestre que ha adoptado la apariencia del bombón de la Basinger; su elenco protagonista encabezado por una Basinger explotando su sex-appeal (ya solo por esa bucólica aparición (con mucho de autoreferencia a su papel en "9 semanas y media") marcando pezones que se monta antes del primer polvo la película ya merece ser recordada), dos mitos del Saturday Night Live como Dan Akroyd y Jon Lovitz, y una adolescente Alyson Hannigan (a día de hoy conocida por sus papeles en "American Pie" y "Cómo conocí a vuestra madre") en su primer papel de importancia (además por ahí también nos encontramos a otras futuras jóvenes estrellas como Seth Green o Juliette Lewis en el primer papel de su carrera); además de sus chistes y detalles que la contextualizan en la época en que fue realizada (como el hecho de que el personaje de Jon Lovitz esté enamorado platónicamente de Estefanía de Mónaco y al final del film acabe yéndose en una nave extraterrestre con toda una tripulación de féminas que se parecen a la mítica princesa).

Alyson Hannigan y Seth Green: graciosa pareja infantil que repetiría como novios en la serie "Buffy cazavampiros".

Kim Basinger: potencia sexual muy por encima del nivel de la película.

El film (como en cierto modo cabía esperar) fracasó tanto a nivel de crítica como de taquilla (ni siquiera llegó a recaudar 14 millones de los cerca de 20 que costó) y curiosamente no fue nominada en los Razzie. Pero si hay que quedarse con un detalle impactante y aberrante de su producción es que el guión original (que sería retocado por unos cuantos guionistas) mostraba una historia dramática que pretendía ser una alegoría sobre el abuso infantil!

En resumidas cuentas, un subproducto solo recomendable para nostálgicos de este tipo de bodrios entrañables (como yo) y fans completistas de Dan Aykroyd y la Basinger.

Os dejo con el sexy momento para lucimiento de Kim Basinger antes de echar su primer polvo (en la peli, claro).

martes, 6 de septiembre de 2011

Depardieu y el placer por la micción (y los jabalíes)

Uno de los episodios más escatológicos que nos ha brindado la Babilonia contemporánea este verano ha sido el de la meada de Gérard Depardieu en el pasillo de un avión en pleno despegue, pero lo más impactante y escandaloso del asunto es que Depardieu parece no haber puesto objeción en que se emplee dicho incidente para la promoción de la nueva película de "Astérix y Obélix" (donde, como es sabido, el actor interpreta a Obélix) prestándose a realizar un vídeo promocional para el film en el que revive la situación caracterizado de Obélix con la diferencia de que esta vez en vez de querer mear lo que quiere es un jabalí. No sé si esta será una forma (el humor) de pedir disculpas al público por la ridícula situación pero el asunto es cachondo cuanto menos.

Aquí debajo os dejo el vídeo:

domingo, 4 de septiembre de 2011

SACRILEGIO: Remake de "Cheers" a la española


Antes...

... y ahora.

Hay cosas que no deberían tocarse y mucho menos si las manos que las tocan son la de los apañoles de turno. En el colmo de la cutre-sachichez más infecta Telecinco se saca de la manga un remake de la mítica "Cheers" como apuesta para este otoño en el que veremos (agárrense) a Antonio Resines (en su perpetuo registro de "Los Serrano") interpretando al legendario Frasier Crane (personaje del que derivaría como spin off una de las grandes telecomedias de finales de siglo: "Frasier"), Alberto San Juan en el papel de Sam Malone (el regente del bar al que dio vida un genial Ted Danson) y como Norm Peterson (el entrañable y orondo borrachín del bar), Pepón Nieto!!

Esperemos que la cosa quede en balde como ha ocurrido con tantos otros proyectos televisivos de similar índole (¿alguien recuerda el infame remake de "Matrimonio con hijos" en Cuatro o lo de hace un año con "Las chicas de oro" de la mano de José Luis Moreno?).

viernes, 2 de septiembre de 2011

"Super 8": Algún apunte sobre ¿la peli del verano?



Sin duda con "Super 8" no se ha inventado la rueda. El film no supone ninguna revolución para el séptimo arte en prácticamente ningún aspecto pero, ¿es que alguien se esperaba algo de eso en un film que ha sido publicitado hasta la saciedad como un retorno (en realidad, intento de retorno) hacia un modelo de cine pretérito?

Personalmente yo he quedado satisfecho con el resultado de "Super 8". Nunca esperé de ella más de lo que ofrece y con lo que ofrece me conformo: un bonito rato de evasión entrañable. Para mí las referencias cinéfilas o la reivindicación de los sellos de identidad de un cine que marcó a una generación no son lo que más me importaba (para eso siempre podré revisar las joyas que nos brindaron en su momento gente como Spielberg, Zemeckis o Dante) sino que el film me atrapase y dejase una buena sensación. Cierto es que en ese intento forzado de querer parecer a toda costa a un producto de la Amblin más ochentera la cosa se va un poco de madre ya que se pretende dotar a la película de una personalidad concreta y arquetípica en lugar de dotarla de una esencia propia y más natural, sin embargo el film cuenta con puntos positivos ese ligero enfoque televisivo (de calidad) que en momentos impone Abrams o la credibilidad de sus actores protagonistas; esos niños, que sin ser tan carismáticos como la pandilla de "Los Goonies" y siendo bastante más sosos que estos, bordan sus papeles (cosa que se echa en falta en los actores infantiles de hoy día).

Por otra parte he de decir que, en mi opinión, lo mejor del film reside en el apartado humano de la historia, bastante por encima del tratamiento que se hace a la típica amenaza extraterrestre (a veces parece un intento forzado por parte de Abrams de imitar a "Alien" o a"La cosa" (películas que ha citado como referencias para la realización de "Super 8")). También quiero destacar que por mucho que la gente insista en comparar a la peli con "E.T." (sí, el final es un plagio, pero sin llegar a la grandiosidad absoluta del film de Spielberg) y "Los Goonies", a mí a la película a la que más me ha recordado de aquella época es a "Exploradores", aquella peli ochentera de Joe Dante con un mocoso Ethan Hawke y un gafotas River Phoenix descubriendo los secretos del universo.

Como siempre (y como pasa con todo) el tiempo (y futuros visionados) pondrán a este filme en su sitio para bien o para mal. Aún con todo he de decir que seguramente sea lo mejor que he visto en lo que llevamos de año, lo cual quizá no sea decir mucho... 


Exploradores (clásico ochentero del que toma muchas ideas "Super 8")

sábado, 20 de agosto de 2011

"Un, dos, tres... al escondite inglés"


Mucha gente habla de Iván Zulueta elevándole al Olimpo del séptimo arte creyendo (erróneamente) que tan solo realizó una película, la magistral "Arrebato". Lo que estos olvidan es que la carrera audiovisual de Zulueta fue muy rica en cuanto a producción aunque estuvieran muy alejadas de lo convencional. En su filmografía se cuentan al menos 18 cortometrajes de gran interés contando con su producción para televisión donde destaca sobre todo la estupenda "Párpados" (donde repetía protagonismo (como en su obra cumbre, "Arrebato") Eusebio Poncela). Pero en cuanto a su proyección como realizador de largometrajes no corrió mucha suerte llevando a cabo únicamente dos títulos: la inolvidable "Arrebato" y, unos diez años antes, "Un, dos, tres... al escondite inglés".

La historia de esta producción tiene cola, pues fue un proyecto que llevó a cabo José Luis Borau (el cual ejercía de padrino de algunos realizadores de la Escuela Oficial de Cinematografía (EOC) española) con su recién montada productora El Imán y que dejó en las manos de tres promesas (más tarde se convertirían en nombres de sobra conocidos) de la EOC como lo eran Antonio Gasset, Jaime Chávarri e Iván Zulueta. El film era una crítica en clave de humor al festival de Eurovisión, el cual acababa de haber ganado España gracias a la actuación de Massiel y su "La, la, la", y para llevarlo a cabo Borau creyó que la mejor opción sería Iván Zulueta, quien aparte de haber demostrado talento como realizador y diseñador (con un sentido único para la estética) había dirigido el programa "Último Grito", presentado por José María Iñigo y producido por Pedro Olea, que se trataba de un magazine sobre las últimas tendencias de la época (cosa que tenía mucho que ver con la temática y estética de la película que se pretendía realizar). Finalmente recaería la labor tanto de diseñador de decorados, como de guionista (junto a Jaime Chávarri) y director en Zulueta. El film se estrenó en 1969 en Cannes y no sería hasta un año después (debido a su arriesgada propuesta experimental) que vería su estreno en España aunque con la consecuencia (debido a normas sindicales de la época) de que el nombre de Iván Zulueta no fue acreditado como el de director de la película pues carecía del carnet del sindicato debido a que había dejado la EOC antes de finalizar sus estudios, por lo que en los títulos de crédito fue acreditado José Luis Borau como el director del artefacto.

Iván Zulueta (manejando el cotarro)

El film en rasgos generales es un bodrio como una casa muy hijo de su tiempo y a día de hoy un título completamente desfasado en el que se nos muestra como un grupo de ye-yés (con claras connotaciones terroristas) eliminan (matándoles de diversas y delirantes formas) a grupos musicales famosos (entre otros Fórmula V) que son seleccionados para interpretar la nueva canción propuesta para representar a España en el festival de Mundocanal (clara alusión a Eurovisión). Estos grupos van siendo eliminados por los protas con la esperanza de que finalmente a la organización del festival no le quede más remedio que seleccionarles a ellos para representar la canción y así liarla parda y denunciar la desfachatez del festival en riguroso directo.

En fin, nos encontramos ante el típico discurso hippiesco en contra de las imposturas llevado a cabo en una comedia anárquica y psicodélica con un humor de lo más chabacano y desfasado intentando hacer una versión a la española del free cinema inglés (en su vertiente popularizada por Richard Lester con sus pelis de los Beatles) a través de una estructura en la que el argumento se va mezclando con intervalos de clips de grupos del momento (cosa que más que para el desarrollo del film (pues lo hace más tedioso) servía para promocionar a los grupos en cuestión). Lo más interesante de la película seguramente sea el tratamiento visual y estético que lleva a cabo Zulueta con un fresco psicodélico y alucinado de la cultura pop de aquel entonces y con el empleo de algunos recursos cinematográficos inusuales hasta entonces en la cinematografía patria. Interesante resulta también comprobar que en este film ya se hace una referencia a lo que sería el tema central de su futura obra maestra, "Arrebato", cuando el personaje de Patty Shepard después de disfrazarse de Veronica Lake comenta que Veronica Lake la "arrebata"! Entre su reparto (donde nos encontramos con cameos de Borau, Chávarri y del propio Zulueta (como delirante director de anuncios)) sin duda la aparición más entrañable es la de José María Iñigo, el cual realiza un doble papel en el que se interpreta a sí mismo y a uno de los protas que está obsesionado con que se parece al afamado presentador (impagable el momento en que se ven cara a cara).

Un título a medio camino entre lo generacional y lo llanamente alimenticio que resulta curioso como dato histórico en la cinematografía española pero poco recomendable a la hora de digerirlo.

Os dejo con sus míticos créditos:

lunes, 8 de agosto de 2011

"El color de la noche": Bruce Willis enseña la polla

En su día causó un revuelo de la hostia. Y es que más allá de esos dos breves planos del pito (que se ve de refilón y sin estar erecto) de Bruce Willis en la escena del polvo en la piscina, "El color de la noche" no ofrecía nada (por lo menos nada bueno). Por ahí salía también la dentona de Jane March despelotándose cada dos por tres pero eso era algo que de ella ya no sorprendía ni al más beato. Por lo demás tenemos una historia de intrigas de folletín con un guión de risa, una realización por parte de Richard Rush (director que fuese nominado al Oscar por un filme considerado de culto como lo es "El Especialista" (la de Peter O'Toole no la de Sly)) desmedida en la que emplea recursos y planos de lo más aberrantes sin venir a cuento, y un empleo reiterado hasta el abuso de su horripilante banda sonora.

El pitilín de Bruce Willis (el hecho de mayor impacto de este bodrio)

El film nace a raíz del boom que causó "Instinto básico" (revitalizando el thriller erótico) y posiblemente aprovechando el tirón morboso que había provocado Jane March con su papel en "El amante", pero al final la cosa les salió rana. Y es que no sé qué podría esperarse de un proyecto tan demencial en el que ni su director parecía ser consciente de lo que estaba haciendo y donde ni los productores debieron dar demasiada importancia a lo que se traían entre manos. La cosa va de un psicólogo (Willis) que, después de que una paciente suya se suicide sin más frente a sus narices, se vuelve daltónico debido a la visión del rojo de la sangre! Tras semejante experiencia decide irse a visitar a un antiguo colega que está realizando un trabajo de terapia de grupo y que acaba siendo asesinado, según las sospechas de Willis, por un miembro del grupo. Después de esto, Willis se instalará en la pedazo de casa de su colega y, de paso (mientras investiga la muerte del colega), se follará a una jovenzuela (March) por todos los rincones de la morada. Esa jovenzuela al parecer había estado liada con el colega de Willis y también con todos los miembros del grupo menos con uno que es un chaval retraído (entre otras cosas porque es ella! os jodí!). Al final descubrimos en un anticlímax que el chaval retraído se suicidó y que al parecer la zorrilla (que es su hermana) padece trastorno bipolar, y que su otro hermano (también tarado) ha conseguido que ella desdoble su personalidad en la de su difunto hermano! En fin, una cosa demencial como ella sola. El desenlace, que pretende ser de lo más epatante con ese doble papel de la March, en realidad no resulta tan sorprendente, pues si os fijáis bien en la dentadura del chaval pronto caeréis en la cuenta de que se trata de la misma piñata que la del zorrón al que se están trincando todos (¿no pensaron los responsables del film en un detalle tan importante y cantoso como lo era la boca de caballo de la March?).

El doble papel de Jane March

A pesar de este bache en su carrera, Bruce Willis seguiría cosechando éxito en taquilla (ese mismo año (1994) también estrenaría "Pulp Fiction"), pero Jane March sin embargo ya nunca levantaría cabeza. En el film también nos encontramos con otros actores míticos de la época como Brad Dourif, Lance Henriksen o Rubén Blades haciendo el ridículo más que otra cosa. Un bodrio made in the 90's que, a pesar de lo mierdoso que es, algunos pueden seguir encontrando en él cierto encanto trash de aquella época en la que consumíamos cualquier producto y subproducto con ilusión e intensidad (yo es que hasta con bodrios como éste ya me pongo nostálgico. Ains... ).


Recordando a Moloko


Nunca he sido un fan entusiasta de la música electrónica pero creo que una de las bandas esenciales de los 90's fue uno de los estandartes de este género: Moloko. Por un lado porque llevaron a la música Dance a una dimensión particular saliendo del underground y llegando a copar los puestos más altos de las listas de baile, y por otro porque Róisín Murphy me parece una genio de la música y siempre me ha dado un morbo tremendo. Sin la Róisín y Moloko (con esa actitud y sentido de la modernez tan característica) sería muy difícil entender el cambio de muchas estrellas ultracomerciales (como por ejemplo Kylie Minogue) a un género y estética concreta como lo es el de la música Dance de finales de siglo. Pero Moloko no era simplemente un producto de la industria y una estética, los componentes del grupo, empezando por sus fundadores (Róisín Murphy y Mark Brydon, que mientras existió el grupo eran pareja), eran intérpretes de un nivel muy elevado que se entregaban al cien por cien a su música con un gran sentido del espectáculo (cosa que podía comprobarse en sus directos). Radiado hasta la saciedad fue su "Sing it back" (en su versión club, más accesible para las masas que el original) y gozaron de muy buena forma hasta disolverse después de lanzar su último álbum "Statues" (posiblemente su mejor obra, desde mi punto de vista) y realizar su consiguiente gira promocional (ya antes de todo esto la relación sentimental entre Róisín y Brydon había terminado); hasta para bajar el telón supieron hacerlo con bastante dignidad.

Si me tuviese que quedar con un tema de la banda posiblemente me quedaría con "The time is now", una joya melómana de finales de siglo que contó con un vídeo elegante e impactante rodado al ralentí. Os dejo con el vídeo de este temazo (que podéis ver pinchando AQUÍ) y otro de una espléndida actuación fechada en 2004 en la que podemos ver a la banda interpretando "Sing it back" en una mezcla de las dos versiones, y en la que Róisín Murphy nos muestra lo pedazo de artista que es sobre un escenario (ya quisiese Lady Gaga tener esa actitud, estilo y naturaleza salvaje).

viernes, 5 de agosto de 2011

Muere Bubba Smith


El que fuera el mítico Hightower en la serie de películas "Loca academia de policía", falleció ayer en su residencia de Los Ángeles, según informan, por causas naturales. El antiguo campeón de la Super Bowl nos dejó con uno de los personajes más brutales y entrañables de la comedia ochentera. Os dejo con uno de sus grandes momentos.

jueves, 4 de agosto de 2011

"El Ansia": Catherine Deneuve se lo monta con Susan Sarandon

En 1983 Ridley Scott ya era un director consolidado en el mercado del cine internacional que venía de estrenar su primer patinazo en taquilla pero que a la vez fue una de las obras cumbres de la historia del cine: "Blade Runner". Justo ese año su hermano menor, Tony (el cual se convertiría en uno de los mayores artificieros del cine comercial hollywoodiense de finales de siglo), se estrenaría en Hollywood con "El Ansia".

La principal baza del film fue su elegante y estilizada puesta en escena (uno de los detalles preponderantes en las películas de su hermano mayor), a la cual da la impresión de que se le dio mayor importancia que al tratamiento de un guión con una historia interesante pero, por momentos, desaprovechada. Y es que, probablemente (bajo la alargada sombra de su hermano), Tony Scott pretendiera crear una obra que sentase cátedra en cuanto a estética al igual que había conseguido su consanguíneo, pero, finalmente, por desgracia el film careció de la profundidad y grandeza de títulos como "Los duelistas", "Alien" o "Blade Runner".

Bowie y Deneuve: Fascinante pareja protagonista

No obstante, la película cuenta con detalles muy interesantes: a parte de la estética y la solemne puesta en escena también destacan los efectos especiales y de maquillaje (sobre todo en la secuencia de envejecimiento del personaje que interpreta David Bowie), y escenas brutales como ese inicio con la actuación de los Bauhaus interpretando "Bela Lugosi's dead" (que termina con un mono de laboratorio devorando a otro), sin olvidarnos de su argumento, una historia sobre la perversión y la eternidad jugosa y fascinante (una mujer vampirizada colecciona amantes y se adueña de sus almas desde tiempos inmemoriales), a la que sin embargo no termina de sacársele el suficiente partido en su guión, el cual llega a chirriar con ese final a medio camino entre lo aberrante y lo autocomplaciente (¿era necesaria esa secuencia final a modo de venganza (tan propia de la filosofía made in USA) por parte del personaje de Susan Sarandon?).

Pero si el film pasará a la historia no es tanto por ser el primer largo de Tony Scott sino por su glamouroso trío protagonista: David Bowie y Catherine Deneuve, en el colmo de la elegancia chic, empujando al abismo a una sexy Susan Sarandon con el pelo corto; y si la película nos ha dejado una escena mítica y legendaria, es sin duda la de la vampirización de Susan Sarandon, en la que la Deneuve le echa un precioso polvazo (al son de "El dúo de las flores" de Léo Delibes) dominando la situación como una loba mientras la Sarandon se deja llevar como una perra (momento épico del cine de los 80's!). Por otra parte, como detalle curioso del reparto (aunque no tenga nada que ver con lo que estoy comentando), comentar la brevísima aparición de un joven Willem Dafoe al que si os fijáis podréis ver en dos planos del film.

Capturas de la elegante escena lésbica entre la Deneuve y la Sarandon

Aparición de un desconocido Willem Dafoe

En fin, un título mítico a la par que fallido con ideas muy interesantes que por momentos caen en el delirio. Por fortuna para su carrera, Tony Scott se adentraría en otros derroteros dentro del cine comercial donde se desenvolvería mejor y crearía un sello personal, con su particular estilo visual y montaje videoclipero, que le reportaría buenos resultados en taquilla.

miércoles, 3 de agosto de 2011

De vuelta

Últimamente no he posteado porque he estado una semanita y media de vacaciones pegándome la vidorra padre desentendido de internet y de prácticamente cualquier impostura de nuestra época. En fin, simplemente comunicar que esta semana estoy de vuelta y comenzaré a publicar regularmente.

Un saludo a todos.